Salud. Las olas de calor repetidas aceleran nuestro envejecimiento tanto como el tabaco o el alcohol.

Según un estudio de 15 años, la exposición prolongada al calor extremo acelera el proceso de envejecimiento de nuestro cuerpo.
Este estudio, publicado el 26 de agosto en Nature Climate Change, sugiere que incluso una exposición moderada a las olas de calor aumenta nuestra edad biológica, de forma comparable al consumo regular de tabaco o alcohol. En resumen, a mayor exposición, mayor envejecimiento de los órganos.
Para llegar a esta conclusión, científicos de la Universidad de Hong Kong analizaron los resultados de numerosos exámenes médicos (pruebas de función hepática, pulmonar y renal, pruebas de presión arterial y de inflamación, etc.) de casi 25.000 personas entre 2008 y 2022.
Estos datos les permitieron calcular la edad biológica de los participantes, que luego compararon con las temperaturas totales acumuladas a las que estas personas habían estado expuestas en función de su dirección durante los dos años anteriores a su visita médica.
El hallazgo es sorprendente: por cada 1,3 °C adicionales de exposición, se añadieron aproximadamente entre 0,023 y 0,031 años al reloj biológico de los participantes. «Aunque la cifra pueda parecer pequeña, con el tiempo y a escala poblacional, este efecto puede tener implicaciones significativas para la salud pública», explica Cui Guo, epidemiólogo ambiental de la Universidad de Hong Kong y autor principal del estudio.
Poblaciones más vulnerables que otrasEl estudio también reveló que algunos grupos se vieron más afectados que otros. Los trabajadores manuales y las personas que viven en zonas rurales sufrieron los mayores impactos en la salud, «probablemente debido a su menor acceso al aire acondicionado», señalan los autores.
Añaden que «la edad no es solo cuestión de tiempo. Estudios previos han vinculado diversos factores, como el estrés ambiental y social, la genética y las intervenciones médicas, con signos de cambios fisiológicos asociados al envejecimiento. Estos cambios aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y demencia. Este estudio es una llamada de atención: todos somos vulnerables a los efectos adversos del cambio climático en nuestra salud. Refuerza el llamamiento a una reducción urgente y drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero».
Le Progres