Un cráneo de 12.500 años de antigüedad revela la inquietante práctica de nuestros antepasados

Un cráneo de 12.500 años de antigüedad, descubierto en una cueva italiana hace más de medio siglo, cuya peculiar forma cautivó al mundo científico, ha sido revelado gracias a la tecnología moderna. Una nueva investigación ha demostrado que la inusual forma del cráneo no es una enfermedad, sino el resultado de una tradición de modelar deliberadamente la cabeza durante la infancia. Este descubrimiento retrocede miles de años la historia de esta práctica en Europa.
La historia comenzó en la década de 1940, cuando arqueólogos excavaron la cueva de Arene Candide en Italia. Entre las docenas de esqueletos hallados en el yacimiento, un entierro milenario, se encontraba un cráneo masculino largo y estrecho, denominado "AC12", un misterio para los antropólogos durante décadas. Las hipótesis iniciales sugerían que la deformidad se debía a una condición congénita o a un trauma infantil.
Pero un equipo de investigación dirigido por Irene Dori, de la Universidad de Florencia, ha reabierto el archivo utilizando tecnología moderna. Para evitar dañar el cráneo, ensamblado en la década de 1970, los investigadores utilizaron escáneres de alta precisión para crear una copia digital del cráneo y diseccionarlo virtualmente.
El cráneo blando está envuelto firmemente con tiras de tela.Según el estudio publicado en la revista Scientific Reports, los análisis morfométricos geométricos (una técnica que mide matemáticamente las formas biológicas) realizados en este modelo virtual revelaron de manera concluyente que la forma de AC12 tenía todas las características de una modificación artificial deliberada.
Según la investigación, la técnica empleada en aquel entonces era bastante sencilla: se envolvía firmemente el cráneo de un bebé, aún blando, con tiras de tela, y las vendas se mantenían en su lugar durante meses, incluso años. Esta presión constante, aplicada durante la fase de crecimiento del cráneo, alteraba permanentemente los huesos, dándoles su característica estructura alargada.
Este descubrimiento convierte a AC12 en uno de los primeros ejemplos de escultura de cabezas artificiales en Europa, retrocediendo varios miles de años la historia conocida de esta tradición en el continente.
La modelación de la cabeza no fue la única modificación corporal de esta comunidad prehistórica de Arene Candide. También se han encontrado en el yacimiento evidencias de otras prácticas, como los tapones faciales que usaban los individuos en las mejillas. Esto sugiere una cultura compleja en la que el cuerpo se utilizaba como medio para expresar afiliación social, estatus e identidad.
Esta tradición no es exclusiva de Europa. Se pueden encontrar ejemplos similares en Australia, con 13.500 años de antigüedad, y en Asia, con 11.200 años de antigüedad.
Este descubrimiento plantea nuevas preguntas: ¿Surgieron estas tradiciones de forma independiente en diferentes partes del mundo o se propagaron mediante la migración? Actualmente se están realizando análisis de ADN de los esqueletos para determinar si los AC12 pertenecían a una población local o si descendían de un grupo lejano que trajo esta tradición a la región.
El cráneo AC12 nos recuerda una vez más que nuestros antepasados, tanto como nosotros, utilizaban el cuerpo como lienzo para expresar sus identidades, creando un puente sorprendente entre el pasado y el presente.
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